EL SATÁN DE MILTON

EL SATÁN DE MILTÓN

Es ágil como un mono, insinuante como un reptil, astuto como la zorra,

alegre como el gato, cobarde como el lobo o el chacal.

Rastrero y adulador como un esbirro, ingrato

como un rey, vengativo como un mal

padre, inconsciente y pérfido

como una mujer galante.

¿DE DÓNDE VENIMOS REALMENTE?

¿DE DÓNDE VENIMOS REALMENTE?

Según escuché decir, algunos días atrás, a un astrónomo muy prestigioso, es muy probable que la vida llegara al planeta Tierra en unas bacterias encerradas dentro de un meteorito procedente de Marte. O sea que tanto fantasear sobre los marcianos, y a lo mejor resulta que todos nosotros lo somos. ¡Asombroso!

Yo ya lo he sospechado más de una vez, fijándome en lo raros que somos muchos de nosotros. ¿Ejemplos? A porrillo. Para no cansar, pondré sólo un par de ellos que reconocerá todo el mundo. Baja a segunda división un equipo de fútbol que era de primera, y enseguida sus fans se echan a la calle a protestar y a lamentarse de lo que ellos consideran una desgracia inigualable. Se quedan varios millones de terrícolas sin empleo y todo el mundo callado, metido en su casa esperando que un milagro les devuelva el puesto de trabajo perdido. Llegan las elecciones y con ellas la posibilidad de votar a alguien que pueda sacar el país de todo el paro y miseria que padece. ¿A quién votan? ¡Exactamente al que dice las mayores mentiras y hace las promesas más imposibles de cumplir! ¿Por qué? Por la increíble facilidad para ilusionarse que poseen un gran número de votantes.

Es como el rollo de Santa Klaus, Papa Noel o los Reyes Magos. Los niños, ilusionados, les escriben cartas pidiéndoles en ellas miles de cosas que ansían tener. Para eso no les da pereza ninguna, todo lo contrario a lo que puede ocurrirles en el colegio que le da flojera hasta coger el lápiz. Pero llegada la gran fecha, los papás pobres sólo les dejan a los grandes pedidores de sus niños una bolsita de caramelos o un bolígrafo. Un primo mío fue una bolsita de caramelos lo que recibió y ahora los vende en un tenderete frente al cine Garbo. Y yo, que recibí un bolígrafo, ando malviviendo de escribir aquello que me pasa por la cabeza. Para que luego digan que no hay sucesos en la infancia que te marcan la vida.

Bueno, ya expuestos este par de ejemplos que evidencia la veracidad de lo afirmado por mí, sólo me resta pedir, a quien corresponda, que el próximo envío de meteoritos con bacterias, que están sean de la máxima calidad y salgan de ellas un exagerado número de grandes personajes como Jesucristo, Cleopatra, Buda, Santa Teresa, etc.

Bueno, que sea la esperanza lo último que perdamos. ¿Vale?

PERRO LADRADOR

PERRO LADRADOR

Un vecino mío tiene un perro escandaloso que se pasa la noche entera ladrándole a la luna y no me deja dormir. Ayer me quejé de ello a mi vecino y me respondió que proteste sólo cuando su chucho me ladre a mí. Su insolente desconsideración despertó en mí deseos de insultarle, pero me los aguante. Por prudencia o, si se quiere, por miedo. Mi vecino pesa ciento sesenta kilos más que yo, es medio metro más alto y, además, luchador de sumo.

SALUDOS A BARUERI

SALUDOS A BARUERI

Saludo cordialmente a mis numerosos amigos de Barueri -que significa Flor roja que sorprende, en Tupi Guarani-, y pongo toda mi fuerza mental para que ayude a su fantástico equipo de fútbol a alcanzar todos los triunfos que ambiciona. Y ayudadme vosotros a mí adquiriendo mi excitante novela, Jazmín significa amor voluptuoso. ¡Muito obrigado!

FINALISTA DE NUEVO EN UN CERTAMEN LITERARIO

El certamen de novela ‘Memorial Salvador López’ recae en Tejada

Agustín Tejada se lleva el premio por ‘La mala estrella’ y son finalistas Andrés Fornells con ‘El seductor y la rica heredera’ y Natalia Demidoff con ‘La furia del volcán’

D. Martínez / Almería | Actualizado 13.09.2009 – 05:00 zoom

Agustín Tejada a la derecha, junto a Natalia Demidoff y Andrés Fornells, los otros dos finalistas.

El profesor de inglés, Agustín Tejada con su novela La mala estrella resultó ayer ganador del I Certamen de novela Memorial Salvador López García, organizado por la Asociación cultural Policía Local Francisco Javier Balbín París. También quedaron finalistas de este certamen donde se han presentado unas 40 obras, El seductor y la rica heredera de Andrés Fornells y La Furia del volcán de Natalia Demidoff de Joltkevitch.

¿PRÊT-À-PORTER PREHISTÓRICO?

¿PRÊT-À-PORTER PREHISTÓRICO?

Unos importantes arqueólogos acaban de descubrir que hace treinta y cuatro mil años los seres humanos ya iban vestidos con ropas que ellos se cosían. Sería interesante que descubrieran también si en esos tiempos lejanos se realizaban ya pases de modelos, para poder decir asistidos una vez más por la razón: Nada nuevo hay bajo el sol.

JAPÓN, MI AMOR

JAPÓN, MI AMOR

Ayer tarde me llamó desde Tokio mi adorable amiga Koshiko. Estuvimos conversando sobre nuestro grato encuentro de hace dos años en su maravillosa ciudad, y después empezamos a hablar de política y yo le pregunté que opinaba de su nuevo presidente Yasuo Fukuda.

-Bueno, echa unos discursos soporíferos, pero todos esperamos de él que cumpla las promesas hechas durante la campaña electoral y mejore considerablemente la maltrecha economía de nuestro país. Parece un hombre serio y honrado. En realidad casi todos los presidentes lo parecen cuando inician su mandato.

-Creo haber leído en alguna parte que su señora fue actriz y escribe libros de cocina y de jardinería.

-Su señora, Miyuki Hatoyama, es una firme creyente del espiritualismo y confiesa haber sido abducida por un ovni, haber viajado su alma en un platillo volante hasta Venus, haber conocido en otra vida a Tom Cruise, y espera hacer con él una película. ¿Qué te parece, Andrés? -quiso saber Koshiko mi opinión, reprimiendo a duras penas la hilaridad.

Y yo le respondí, sincero:

-Tenéis mucha suerte los ciudadanos de tu país, Koshiko. Todo lo que me has contado resulta bastante más creíble que las principales cosas que revelan de ellos los presidentes y sus señoras de otros muchos países. Felicidades.

Ahora sí que Koshiko no pudo contener más tiempo la risa reprimida y su jocoso sonido  alegró mi corazón de hombre occidental escasamente refinado.