ARMARIO (MICRORRELATO)

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En un extraordinario ataque
de remordimientos, ella guardó
en el armario de la hipocresía
todos los besos, todas las caricias
y todos los orgasmos que había
tenido con su amante secreto
y volvió a ejercer otra vez más
de esposa decente, ejemplar
y reprimida. Dependería de
lo que le durasen los remordimientos,
el que ella volviese a las andadas.
Los antiguos, con su falta
de delicadeza dirían de ella:
“que la cabra tira siempre al monte”.

LOS BEBES LOS TRAEN DE PARIS LAS CIGUEÑAS (MICRORRELATO)

A LOS BEBES LOS TRAEN DE PARIS LAS CIGUEÑAS

Cuando yo era niño me dijeron, para callar una de mis más obsesivas preguntas, fruto de mi innata curiosidad, que los niños los traía de París, colgados de su pico, una cigüeña. Mi curiosidad, y la de mis amiguitos, intrigados también por este asunto, fue en aumento porque en nuestro barrio no paraban de venir niños y ninguno de nosotros habíamos sido capaces de ver a ninguno de esos pajarracos que los traían.
Por fin, Mateo el Gafitas encontró una explicación que a ninguno de los demás chiquillos se nos había ocurrido:
—Yo lo tengo claro, chicos. Las cigüeñas que traen bebés son invisibles y por eso no las vemos.
Esta posibilidad la mantuvimos como válida hasta que la hermana de Julito tuvo una niña y él presenció, mirando por el ojo de la cerradura del cuarto donde atendían a la parturienta, lo que decidimos llamar el “gran misterio”. El asombro que ese “gran misterio”, nos causó (no sé qué les habrá ocurrido a mis amiguitos de entonces), pero a mí todavía no se me ha pasado del todo. 😉

ELLA Y ÉL (MICRORRELATO)

A ELLA VOLVIO

Ella, toda temblorosa, llamó a la puerta con los nudillos.
Él, esperanzado, acudió a abrir.
Ella estaba llorando.
Él, al verla, comenzó a llorar también. Él olvidó que ella había dicho al marcharse: “Jamás volveré”
Ella olvidó que él había dicho: “No quiero volver a verte nunca más”. Ella abrió sus brazos y dijo con un hilillo de voz, tras un seco sollozo:
—Perdona.
Él abrió también sus brazos y con voz igualmente quebradiza dijo lo mismo:
—Perdona.
Durante unos segundos se miraron tan hondo que penetraron hasta ese maravilloso rincón donde anida el alma.
Ella dio entonces un paso adelante. Él dio otro paso adelante y a continuación se fundieron en un abrazo tan estrecho, tan tierno, tan rendido, que tuvieron los dos la absoluta convicción de que jamás volverían a separarse.

DEMASIADO LENTO (MICRORRELATO)

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David Martos era un hombre lento, muy lento. Andando por la calle todo el mundo lo adelantaba. Pensando y tomando decisiones todo el mundo lo superaba. A David Martos le gustaba mucho Anita Lomas, una joven bonita, tímida y hacendosa que vivía en su misma calle.
A ella, él no le era indiferente. Pero fue transcurriendo el tiempo y, para cuando David Martos decidió que le diría a Anita Martos: Te quiero, ella ya únicamente podía ser para él un recuerdo perdido en el tiempo y la distancia.
Otro hombre más rápido que David se le había adelantado. Por su extremada lentitud David Martos estuvo toda su vida lamentando haber perdido a la única mujer que le había amado.

DESPEDIDA Y NUEVO COMIENZO (MICRORRELATO)

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Ella permaneció en el andén agitando el brazo hasta que la distancia quitó de su vista al hombre que se iba en el tren. Entonces dejó escapar un suspiro de alivio y decidió que, a partir de aquel momento él se convertiría en un recuerdo que debía olvidar rápido. Aquel encuentro y relación de dos semanas con él había sido para ella una agradable aventura nacido sin futuro.
Y se encaminó hacía la salida de la estación caminando como caminan las mujeres cuando desean atraer la atención de los hombres.

DESNUDEZ TRANSFORMADORA (MICRORRELATO)

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Torcuato Linares siempre había defendido
que él era un platónico practicante.
Él consideraba a las mujeres ángeles adorables,
y las amaba solo espiritualmente.
Y defendía ante todo el mundo,
con extraordinaria firmeza
esta convicción suya.
Firmeza y convicción que se le vinieron abajo
en el instante mismo que vio salir desnuda
de la ducha a Alfonsina Fuentes y se le despertó,
arrolladora, de un modo irrefrenable,
la lujuria que hasta entonces
él había mantenido muy mal dormida.

¿DEMASIADO PRONTO, DEMASIADO TARDE? (MICRORRELATO)

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En la importantísima asignatura del amor,
puede ser mayor la equivocación de empezar
demasiado tarde, que la de empezar demasiado pronto.
Por esto al primer síntoma que uno note,
sobre esta necesidad lo más aconsejable es
comenzar inmediatamente su estudio.
Luego dependerá de la capacidad mental,
de la capacidad de aprendizaje de cada uno,
y también del mérito del examinador,
el sacar sobresaliente, sacar aprobado o sacar suspenso.
Aplíquense mucho, estudien con ahínco, amig@s, merece la pena.
Es tan lindo sacar un sobresaliente, tan satisfactorio,
tan maravilloso incluso. 😉

ABRAZARLA ERA LA SOLUCIÓN (MICRORRELATO)

a-abrazarla-era-la-solucion Un hombre comenzó a tener casi todas las noches
una pesadilla que le aterraba.
Sucedía en esa pesadilla que lo separaban,
a pesar de la resistencia que él ofrecía,
de su mujer a la que amaba con locura.
Para que esto no le sucediese en la realidad,
el hombre decidió dormirse manteniéndola
estrechamente abrazada.
La pesadilla desapareció y su mujer dormía feliz
porque este abrazo le significaba
que su marido continuaba amándola.

JUZGAR EL TALENTO (MICRORRELATO)

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Un pintor cercano a los cincuenta años se quejaba amargamente a su madre de que no tenía éxito:
—Yo creo que mis cuadros son buenos, mamá. Los comparo con cuadros de otros artistas que tienen enorme éxito y los míos los considero mejores. Cuando discuto esto con mi galerista, él me dice que quienes tienen que decidir si tengo talento o no son los demás y están demostrando que no lo creen así porque no compran mis pinturas.
—¿Y qué ocurre si los demás no tienen talento suficiente para juzgar si tú tienes talento o no? —trataba de animarle la buena mujer que lo trajo al mundo.
Este infortunado pintor lo que cosechó a lo largo de su vida fue un cruel y continuado fracaso como artista.
Pocos años después de su muerte se pagaban fortunas por los cuadros qué él había pintado y, otros se enriquecieron mientras que él murió en la miseria. Muchos de los que se enriquecieron a su costa fueran los mismos malvados que durante su vida dijeron que sus cuadros no valían nada.
Es muy triste que el talento no se vea recompensado, y es una repugnante inmoralidad que unos pocos se enriquezcan a costa de quien lo tuvo.

UN BUEN HIJO (MICRORRELATO)

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Un viejo pescador, cuando quedó imposibilitado para valerse por sí mismo, vino a recogerle el buen hijo que tenía y se lo llevó con él a vivir a un pequeño pueblo varios cientos de kilómetros alejado de la costa.
Un día este hijo encontró llorando a su padre y le preguntó el motivo de su aflicción. El anciano le confesó entonces lo muchísimo que echaba de menos el susurro del oleaje y el olor del mar.
—Padre, yo tengo aquí mi trabajo, mi casa, mi esposa y mis hijos. No podemos abandonarlo todo e irnos a vivir a la costa. Lo comprendes, ¿verdad?
—Lo comprendo, hijo mío, y te agradezco muchísimo lo que estás haciendo por mí. Perdóname por ser tan nostálgico.
El hijo de este anciano lo amaba y sufría viéndole trise. Este hijo adquirió una gran caracola, un ventilador y un ambientador con olor a mar y, cuando veía a su padre en estado de añoranza, le daba la caracola para que se la llevase al oído y escuchase el oleaje, conectaba el ventilador e impregnaba el aire con unos chorros de ambientador con olor a mar.
Con todo esto el viejo pescador cerraba sus cansados ojos y, no viendo que se hallaba muy lejos de todo cuanto amaba, se hacía la ilusión de que realmente estaba donde siempre y volvía a sonreír complacido.