JAPÓN, MI AMOR

JAPÓN, MI AMOR

Ayer tarde me llamó desde Tokio mi adorable amiga Koshiko. Estuvimos conversando sobre nuestro grato encuentro de hace dos años en su maravillosa ciudad, y después empezamos a hablar de política y yo le pregunté que opinaba de su nuevo presidente Yasuo Fukuda.

-Bueno, echa unos discursos soporíferos, pero todos esperamos de él que cumpla las promesas hechas durante la campaña electoral y mejore considerablemente la maltrecha economía de nuestro país. Parece un hombre serio y honrado. En realidad casi todos los presidentes lo parecen cuando inician su mandato.

-Creo haber leído en alguna parte que su señora fue actriz y escribe libros de cocina y de jardinería.

-Su señora, Miyuki Hatoyama, es una firme creyente del espiritualismo y confiesa haber sido abducida por un ovni, haber viajado su alma en un platillo volante hasta Venus, haber conocido en otra vida a Tom Cruise, y espera hacer con él una película. ¿Qué te parece, Andrés? -quiso saber Koshiko mi opinión, reprimiendo a duras penas la hilaridad.

Y yo le respondí, sincero:

-Tenéis mucha suerte los ciudadanos de tu país, Koshiko. Todo lo que me has contado resulta bastante más creíble que las principales cosas que revelan de ellos los presidentes y sus señoras de otros muchos países. Felicidades.

Ahora sí que Koshiko no pudo contener más tiempo la risa reprimida y su jocoso sonido  alegró mi corazón de hombre occidental escasamente refinado.

ANIVERSARIO DE LA LLEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA

ANIVERSARIO DE LA LLEGADA DEL HOMBRE A LA LUNA

Cuando yo era un crío de moco a medio colgar, pelo desorientado y ojos dispuestos a doblar su tamaño a la primera cosa sorprendente que me dijeran, miraba a la luna con admiración y cierto temor por el gran número de caras que podía mostrar -algunas de ellas rematadamente feas-, mientras con el paso de los días se iba acercando a su cara llena y resplandeciente, o a su cara tan tiznada, que más que cara era máscara sin cara. Joder, esto me ha salido algo complicado, ¿verdad? Paciencia: los ladrillos no dan leche.

De la luna, me contaron a tan temprana edad, que podía convertir a los hombres en lobos, o en lunáticos, hacía subir y bajar las mareas, causaba tsunamis, etc.etc. Pero lo que a mí me maravillaba de la luna era lo que me contaba mi abuela Rosario, y era que la luna estaba habitada por unos enanitos extraterrestres de color amarillo limón que nos observaban todo el tiempo mientras construían una escalera lo suficientemente larga para bajar a vernos de más cerca y contarnos historias sobre su lejano planeta que tenía un nombre tan raro que ningún humano era capaz de pronunciarlo. Estos enanitos alienígenas tenían ojos curvados parecidos a los plátanos de canarias, bocas como donuts azules, eran más anchos que altos y tenían diez dedos en cada mano para poder rascarse con más facilidad la ingente cantidad de piojos que sus cabezotas se habían traído dentro de ellas.

A medida que fui enriqueciendo mi habla y mi entendimiento supe que los despistados estaban en la luna, los novios en la luna de miel, los fracasados a la luna de Valencia y escuché a mi abuela Rosario cantar con su voz aflamencada que la luna podía ser lunera y cascabelera, etc.etc.

Pero un funesto 20 de julio de hace cuarenta años, una nave espacial norteamericana llamada “Eagle” fue a parar a la luna y se acabó el misterio y el romanticismo lunero. Allí no había nada, ni una simple margarita que traerse de regreso a la Tierra para las novias que esperaban, temerosas, no volver a ver a los intrépidos  Nail  Armostrong y Edwin Aldrin -que menuda mala pasado nos gastaron a los que tanto nos habían encantado los mil misterios que rodeaban a nuestro girador satélite.

Mucha gente, más allá de la admiración que le despertó esta extraordinaria hazaña de los astronautas, quedó decepcionada. Me cuento yo entre ellos, pues me quedé sin los maravillosos, extraños y simpáticos extraterrestres con los que tanto me había ilusionado mi entrañable abuela Rosario, y que yo tan bien había llegado a dibujar para deleite de los míos que vieron en mí a un futuro Picasso.

Crecí creyendo que el alunizaje era una de las peores desilusiones que yo podía llevarme en la vida, hasta que llegaron al gobierno de nuestro país unas ministras empeñadas en cambiar todo aquello que a ellas les parecía injusto. Y desde la llegada de ellas -que también podrían ser ellos- vivo la zozobra de que la luna pase a ser el luno, el hombre la hombra, la mujer el mujero y que yo no soy más un ser humano sino una maceta que sólo sirve para pagar impuestos y pertenecer a cualquier sexo menos al mío propio.

¿Qué se ha hecho de aquellos misterios míos de la infancia, de las maravillas que me habían dicho que encerraba el mundo, y sobre todo que le pasa al lenguaje que en lugar de su principio de ser creado para que nos entendiéramos las personas, cada vez nos entendemos menos? ¿Entiende alguien lo que trato de explicar aquí? Si la respuesta es negativa, diré lo que mi entrañable abuela Rosario cuando se sentía perdida:

-¡Ay, que Dios nos coja confesados!

INCONGRUENCIAS

INCONGRUENCIAS
¿Son tontos, o creen que los tontos son los demás? En nuestras carreteras se prohibe a los coches (mejor será decir a los conductores) ir a más de 140 kilómetros, pero siguen vendiendo coches que pueden ir a 300. En el balcón de mi casa tengo una maceta con un geranio dentro al que le he prohibido crecer más de un centrímeto diario. Como no me haga caso, lo multo. El que manda, manda.

40 ANIVERSARIO DEL FESTIVAL DE WOODSTOCK (TRES DÍAS DE PAZ, MÚSICA, AMOR Y DROGAS)

40 ANIVERSARIO DE WOODSTOCK (TRES DÍAS DE PAZ, AMOR, DROGAS Y MÚSICA)

Según me han contado, un joven del condado de Bethel (Nueva York) le pidió permiso a su padre para que unos amigos suyos celebraran en los terrenos de su granja lechera un festival de música para unos pocos miles de personas, y aquél no tuvo inconveniente.

Y así fue como ese 15 de agosto de l969 se abrió el Festival de Woodstock, del que habían dicho a las autoridades que no pasarían de cincuenta mil los asistentes y al que terminó asistiendo cerca de medio millón de personas, bloqueando caminos y creando innumerables problemas de abastecimiento de agua, alimentos y sanidad.

El Festival duró tres días, tres días de música, amor, droga y rock que se encontraba entonces en todo su apogeo.

El espectáculo estuvo tanto en el público asistente como en el escenario donde actuaron los nombres más famosos del rock de la segunda mitad de los 60.

Todavía hoy se discute sobre a cargo de quién estuvo la mejor actuación. The Who, Janis Joplin, Jim Hendri, Santana, Joan Baez, Ricchie Havens, Joe Cocker, Jefferson Airplane y algunos más que siento no recordar en este momento.

Durante esos tres increíbles días murieron tres personas y, como si quisieran compensar en cierta medida estas perdidas, nacieron dos.

Un par de personas que asistieron a este Festival, me aseguran que fue el espectáculo más impresionante que han presenciado en su vida.

EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ATAPUERCA


EL YACIMIENTO ARQUEOLÓGICO DE ATAPUERCA

(Comentario sin apenas valor científico o de cualquier otra índole)


Llegó a mis oídos que en el prodigioso yacimiento arqueológico de Atapuerca, que constituye uno de los descubrimientos más importantes que se ha realizado en la paleontología, han encontrado un hueso perteneciente a un homínido que vivió un millón trescientos mil años atrás, y al que consideran el más antiguo habitante de Europa.

Hasta aquí nada alarmante. A celebrarlo tocan. Difusión para el mundo entero. Parabienes. Pero lo alarmante viene ahora: según algunos detalles encontrados en ese hueso, se podría sospechar que la carne que lo cubría sufrió las dentelladas de congéneres suyos, lo cual podría demostrarnos que en época tan antigua se practicaba ya el canibalismo.

Le pasé este informe a mi primo Orfeo que, cuando le da por el pesimismo se convierte en el campeón mundial de los pesimistas.

-¿De qué te asombras, primo? -me dijo-. Dentro de cien años, o muy posiblemente antes, al ritmo que crece la demografía humana sobrevivirán los más fuertes comiéndose a los más débiles, dejando demostrado que lo del ser humano civilizado habrá sido una moda transitoria, pasajera, como lo fueron los dioses del Olimpo, las torturas a los herejes o taponar con ajo los boquetes de las muelas careadas.

(Se aceptan, con agrado, comentarios)

MICHAEL JACKSON (el rey del pop)

Sobre todo por THRILLER, todos los amantes de la música pop debemos estarle eternamente agradecidos a Michael Jackson. Pero como él era un hombre de extraordinario talento y generosidad, nos dejó muchas otras obras maestras, que todos hemos gozado y seguiremos gozando, porque los seres privilegiados como él dejan siempre detrás una herencia imperecedera, eterna, de la que todos podemos enriquecernos, sin necesitar otra cosa más que oídos y sentimientos.

Creo que ahora, que lo hemos perdido –desgraciada e irremediablemente–, es el momento de condenar y despreciar a tantos malvados que, por envidiar su grandeza musical, consiguieron que la vida de Michael Jackson fuera un calvario y él, una persona desdichada como pocas, cuando por su talento merecía toda la riqueza que obtuvo y toda la felicidad que mereció y le quitaron tantos mediocres y malvados, algunos de los cuales ahora, los muy falsos e hipócritas, fingen llorarlo con lágrimas de cocodrilo.

Le brindo desde aquí mi humilde homenaje a Michael Jackson, y ojalá exista ese palacio de justicia que llaman Cielo, donde se le haga precisamente eso: ¡justicia!