HOMENAJE A UN GRAN CORAZÓN (ACTUALIDAD)


(Copyright Andrés Fornells)
Llevo mucho tiempo retrasándolo. Han sido numerosas las veces en que me propuse hacerlo, pero alguna urgencia acuciante me ha obligado a posponerlo. Pero de hoy no pasa. Hoy voy a hacerlo y, más concretamente, lo haré en este mismo momento. Así que en este mismo momento le rindo un extraordinariamente admirado, agradecidísimo homenaje a mi corazón, por todos los titánicos esfuerzos que le he exigido hacer a lo largo de mi vida azarosa y aventurera, por los continuos sufrimientos y malos tratos que vengo causándole, y a pesar de todo ello, demostrándome una fidelidad y un amor insuperables, que de ninguna manera merezco, él sigue fielmente trabajando para mí sin más recompensa que la de formar parte de mi desgastada naturaleza. ¡Corazón mío, te quiero, te admiro y te necesito desesperadamente! No me abandones hasta que fuerzas mayores, ineluctables, te obliguen a ello imposibilitándote continuar por más tiempo siendo mi imprescindible colaborador.

DÍA DE LOS ABUELOS (ACTUALIDAD)

(Copyright Andrés Fornells)

Entre los abuelos actuales siguen existiendo los que reconocen ciertas limitaciones debido a su avanzada edad, y los que se empeñan en olvidar los muchos años cumplidos y continúan actuando como jóvenes.

En mi barrio tenemos a dos abuelas a las que llamamos “Las de la eterna juventud”, pues visten como las veinteañeras, frecuentan todavía discotecas, se conocen y cantan (o mejor sería decir desafinan) canciones recién salidas de las discográficas, incluso en inglés. Comentan las malas lenguas que esas dos admirables ancianas consumen porros, aunque yo este hecho lo pongo en duda porque nunca las he visto con un “canuto” en los labios.

Reconozco que todo evoluciona y los seres humanos igualmente. Y no voy a cometer la arrogancia de emitir juicio alguno sobre mi prójimo.

Yo solo conocí a dos de mis abuelos: mi abuela Rosa, y mi abuelo Silvino. Eran los clásicos, entrañables abuelos de su época. Reflexivos, bondadosos y conocedores de las grandezas y pequeñeces humanas. Exponían su serena opinión sobre los asuntos que creían entender, y empleaban en ello los conocimientos adquiridos en la escuela de la vida y no en la escuela de los libros.

En mí influyeron tan positivamente que, transcurridos muchos años de su pérdida les sigo añorando y daría cualquier cosa por poder tenerlos cerca y consultarles cualquier problema de los que me surgen.

No pretendo con lo que acabo de exponer, tomar partido por un tipo u otro de abuelos, solo quiero resaltar y ensalzar las figuras de dos abuelos míos que, para mí, fueron maravillosos.

¡¡¡FELIZ Y LONGEVO DÍA DE LOS ABUELOS!!!

DÍA DE LA MADRE (HOY Y SIEMPRE)

Copyright Andrés Fornells)
Los Panchos es un grupo de músicos que podríamos llamar eternos. Sé que se han re-novado varias veces, pero lo han hecho tan bien que parecen siempre los mismos. Me estoy refiriendo a ellos porque hace un momento he escuchado por la radio una can-ción suya que me cantaba mi madre cuando yo era un crío. Esta canción es “Como un rayito de luna”. Y escuchándola he navegado en un mar de sentimentales reflexiones que deseo compartir con todos vosotros:
Con todo nuestro progreso, nuestros inventos, nuestros descubrimientos y nuestra avances científicos y tecnológicos, no hemos sido capaces, ni lo seremos jamás, de crear un robot u otro tipo de máquina o artilugio que pueda ocupar el maravilloso sitio de una buena madre.
Una buena madre que nos ha arropado, cuidado, alimentado, mimado, enseñado y que-rido con ese don especial, único de los seres humanos que es el amor que nace al uní-sono del corazón y del alma.
Tengamos esto siempre presente y cuando ya no necesitemos más esa total dedicación de nuestras madres, acordémonos de ellas visitándolas, llamándolas por teléfono, con-solándolas cuando tengan penas, cuidándolas cuando estén enfermas, y acompañándo-las cuando se sientan solas.
Si tal hacemos seremos personas agradecidas, decentes, merecedoras de respeto y me-recedoras de todo el cariño, cuidados, y desvelos que esas abnegadas madres tuvieron con nosotros cuando tanto las necesitábamos y sin los cuales, muchos de nosotros no estaríamos hoy aquí disfrutando del impagable don de la vida.
Y de paso daremos ejemplo a nuestros hijos para que cuando nosotros seamos viejos, como lo son ahora nuestras madres, y necesitemos también, que ellos se acuerden de nosotros, nos cuiden cuando estemos enfermos y nos visiten cuando nos sintamos so-los porque eso aprendieron de nosotros.
¡Que tengáis una feliz existencia!

Como un rayito de luna
Entre la selva dormida
así la luz de tus ojos
ha iluminado mi pobre vida
Tu diste luz al sendero
en mi noche sin fortuna
Iluminando mi cielo
como un rayito claro de luna

ESOS ANCIANOS QUE LEVANTARON UN PAÍS TOTALMENTE DESTRUIDO (ACTUALIDAD)


ESOS ANCIANOS QUE LEVANTARON
UN PAÍS TOTALMENTE DESTRUIDO
El dolor, el sufrimiento y la muerte de nuestros mayores actuales no podemos ni debemos olvidarlos, desmerecerlos, ni silenciarlos. Estos ancianos que ahora están muriendo masivamente fueron niños de la posguerra, de la mayor miseria, destrucción y ruina que una fratricida guerra civil causó a nuestro desdichado país.
Estos ancianos a los que tengo mis dudas sobre si han sido atendidos debidamente, levantaron este país desde la más absoluta destrucción. Padecieron hambruna y enfermedades, condiciones de trabajos insalubres, propios de esclavos, con horarios incontrolados, viviendo un enorme número de ellos en chabolas infectas, vistiendo ropas remendadas, que habían usado y roto otros más afortunados, sin luz y sin agua. Y viendo como morían sus mayores y sus hermanos de pobreza y enfermedades, aparte de todos los que les habían matado en la más criminal de todas las guerras: las guerras entre personas de un mismo país y, a menudo, portadores de la misma sangre los combatientes enfrentados.
A estos ancianos, algunos desalmados, les han dado y les dan ya por amortizados.
Pues bien, yo digo, y seguramente que no estaré solo diciéndolo, que aquellos que no honran a los suyos cuando dejan de ser productores de riqueza, son unos desagradecidos desalmados que, de seres humanos, solo tienen el aspecto, no los sentimientos.

EL DÍA DE LA TIERRA –ACTUALIDAD–


(Copyright Andrés Fornells)
Hoy, alguien tuvo el capricho de declararlo el Día de la Tierra. Y esto, como mínimo merece una reflexión y yo, voy a hacer la mía.
De la Tierra, esa diosa prodigiosa que, con los innumerables y maravillosos alimentos que nos regala permite que subsistamos todas las criaturas vivientes, y que nos acoge en su maternal seno cuando dejamos de vivir; muy pocos somos los que la amamos, respetamos y agradecemos los infinitos dones que recibimos de ella.
Valga que, unos miserables desagradecidos como somos los seres humanos, nos acordemos de ella, por lo menos, un día.