UN TIPO ME DIJO QUE ERA ESCRITOR (MICRORRELATO)

Era por la mañana y el bar se hallaba muy concurrido. Había a mi izquierda un tipo al que no había visto en mi vida. Teníamos en común, que los dos tomábamos café. Por un capricho de la coincidencia se encontraron nuestras miradas. El desconocido me sonrió. Para no quedar como insociable, sonreí a mi vez. Cometí un grave error. Él cogió confianza y me dijo:
—Me llamo Toni Renglones y soy escritor.
Por si conversar con él me aliviaba el aburrimiento que me acompañaba desde mi rotura con Alicia, le pregunté:
—¿Sobre qué escribe usted?
—Sobre todo. No tengo preferencias. Soy polifacético. ¿A qué se dedica usted?
A estas alturas yo estaba muy arrepentido de haberle dado conversación.
—Ejerzo de fracasado.
—¿Y eso es una profesión? —mosqueándose.
—Para mí sí.
Dejé dos euros encima del mostrador y busqué la salida. Fui tan torpe que medio atropellé a una joven que andaba por la calle y olía a lirios. Le pedí perdón. Ella se rio y dijo:
—Agustín, tú tan torpe como siempre.
La reconocí entonces: habíamos frecuentado la misma universidad.
—¡Aurorita! y tú tan encantadora siempre. ¿Puedo acompañarte por si algún torpón, tropieza contigo, quitártelo yo de encima?
—Por supuesto. Nadie podría protegerme mejor que tú.
Hablamos, sonreímos, nos miramos, y al final Aurorita ocupó el sitio dejado vacante por Alicia, con la muy favorable diferencia por parte de ella de que Aurorita nunca me dejó para irse a vivir con un patizambo registrador de la propiedad.

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